Extraviada entre la crueldad de su hermano, cineasta famoso, y el accidente vital, la poeta chileno peruana Raquel Jodorowsky (1927-2011), judía afanada con el orden cósmico del Talmud, a veces simpatizante del sionismo (ay), sobrevivió un camino de incertidumbres dolorosas que, ante el descuido paternal, la llevaron temprano a migrar de Tocopilla a Santiago y luego a Miraflores, Lima, donde desarrolló una textilería de vanguardia para sostenerse con sus ventas mientras escribía su obra en verso y la empacaba en autoediciones manufacturadas entre la artesanía y la precariedad —canción de Latinoamérica, la que vio a Violeta Parra desarrollar su pintura sobre las cajas de cartón de los refrigeradores.
En 1979 rindió un homenaje a la ciudad histórica de Chavín de Huántar, Perú —anterior a Roma—, en una autopublicación impresa en Editorial Ausonia Talleres Gráficos Sociedad Anónima, ubicada en Lima, que lleva por título Lo que llama desde la eternidad: Chavín de Huántar.
La reproducimos íntegra a continuación, tomada de la labor monumental de rescate que en 2025 emprendió la editorial chilena la esporádica en Una diosa desterrada del cosmos: Poesía completa, título impreso en Valparaíso y en cuya página legal se lee lo que sigue:
Ninguna parte de esta publicación puede ser reproducida completa o parcialmente con fines especulativos ajenos a la imaginación libre y cósmica que la poesía exige al espíritu. Que este libro y cada una de sus palabras se propaguen como esporas y encuentren la tierra fértil necesaria para transmitir su verdad.
Amparados en esa magnífica posición horizontal —la poesía no se vende porque la poesía no se vende—, procedemos al esparcimiento de la verdad que croa en la belleza.
*

Sara te abraza la tierra
Yo pregunté a los naturales, dice Cieza, si estos edificios se habían hecho en tiempos de los incas, y riéronse desta pregunta, afirmando lo ya dicho, que antes que ellos reinasen estaban hechos, mas que ellos no podían decir ni afirmar quién los hizo…
Junto a este pueblo de Chavín hay un gran edificio de piedras muy acabadas de notable grandeza; era guaca y santuario de los más famosos de los gentiles como entre nosotros Roma o Jerusalén a donde venían los indios a ofrecer sacrificios; porque el demonio en este lugar los declaraba muchos oráculos, y así acudían de todo el reyno; hay debajo de la tierra grandes salas y aposentos…
Antonio Vásquez de Espinosa, 1616

Con un rostro ajeno vuelvo aquí
a mirar con los ojos del alma
el universo impreso
en las piedras orientadas.
Vuelvo a las regiones del origen
a las paredes que rugieron
en la gran noche madre de los seres
en la noche de la materia
que captura el espíritu.
*
Cómo descifrar
en el dominó impenetrable
estos muros de edades
estos oros de olvidos?
Hay voces ahí
con los labios doblados
voces de carbón evaporadas
bajo el relieve que hablo
de las sabidurías.
*
He golpeado las tumbas de lajas
habitación del hueso fino que pensó
y el grito cautivo no responde
solo el silencio como dentadura
corta, agarra los dedos
no nos dice.
No da razón de sus nombres
no quedan tradiciones ni registros
no llega hasta nosotros más
que el misterio envolviendo con furor
siglos de algodón y trabajos de plumas.
*
Noq ueda más
sino este mar de polvo
agitado por el viento.
Nada sino el caos
Dios sin ojos.
*
¿Hacia qué islas del espacio
hacia qué futuro volaron
los dueños del secreto?
partieron precipitados
con el rostro vuelto
¿Qué altos fuegos oxidantes
anunciaron los oráculos?
Qué martillo colosal dispersó
al guerrero manos de sangre
junto a los hombres que hicieron el pan
manos de fe.
Dónde se apagaron
los que dieron luz al sol
los ensayadores del cobre y de la plata
dónde se fue el chavín enamorado
jaguar en el amor, ave en el beso.
*
Solo arena
que trae el viento
puliendo las espaldas del tiempo
solo el aire
que envuelve lo creado.
*

Sobre turba terrosa y arcilla
camino en la pista trazada
en este territorio hacedero del poder.
Piso trozos de fortaleza, pedazo de telar
escalón adoratorio
afloramientos del suelo que recojo
como un fruto
en esta ciudad muerta que parece viva.
*
En mi siglo de numeral XX
pongo el corazón en otro ritmo
de manera que sea
una energía nueva
y con la memoria sumergida
en el esplendor del vestigio
invoco las Visiones Mayores
las conjuro con soplos
y acciones de cabeza
y palabras
¡Quiero reconstruir la forma desaparecida!
*
Dar movimiento al mortero detenido
con el hongo de las clarividencias
echar a andar los niños
que vuelvan a hacer música
despertando de su sueño de barro.
Quiero traer de nuevo el día
rodeado de plantas y de cóndores
abrir el vaso Lunisolar de los abuelos
el que contuvo la ciencia de los ritos
y liberar sus mensajes que entregan
los desciframientos cumplidos.
*
Cuando aún no había tiempo
ellos llegaron aquí.
Con la frente circundada de nubes
con una mirada llena de miradas
que no existen
observaron la paz y el martirio.
La Tribu del Horizonte extendió sus planos
ordenando la pirámide tronante
donde el agua por debajo aplaude.
Cuando el mundo era antes del mundo
ellos trazaron
terrazas, galerías de ofrendas
laberintos donde se oye
respirar la tierra.
*
¡Tal vez los dioses vinieron a ayudar!
Puma con alas, hombre-dragón
hombre-serpiente y tortuga
mito y animal combinados.
Todos pueden haber sido reales.
*
Entro en la vida del pasado
llego hasta el centro de cruz
donde surge la Primera Imagen
el Lanzón monolítico
Árbol del hombre y costilla radial
señaladora de sistemas y eras
no transmitidas aún.
En la tiniebla del hechizo
abracé tu piel de diorita
que unifica
que amarra el cielo
a las profundidades de la sombra.
Lanzón libro sagrado
instrumento percutor de nota sola
eje de pensamiento que sostiene el infinito
¿Qué grito escrito quedó ahí
como un sello de siglos
clausurados?
*
Adivino imperial vuélveme a guiar
de lo visible a lo invisible
dibuja señales de aliento
en el espejo de azabache
haz descender las deidades con el tapón respiratorio
por la piedra blanca por la piedra negra
Sacerdotisas del día en la caliza clara
Templo de la Luz Temprana
los profetas de la noche en el granito oscuro
Templo de las Iniciaciones
para que el santuario torne a ser magnético
y restablezca la medida del alma
sobre el planeta.
Chavín del Ande oculto
lugar situado
en las antenas de la tierra
donde el hombre construyó
su eternidad…

***
Raquel Jodorowsky (1927-2011) fue una escritora chilena radicada desde temprano en Perú. Amiga poética y personal de Allen Ginsberg y las vanguardias líricas latinoamericanas de la segunda mitad del siglo XX, combinó una exploración cósmica con un trabajo arqueológico sobre la resonancia milenaria de los pueblos andinos. Prolífica, escribió cuento y poesía.
Todas las fotografías que acompañan esta entrada son materiales originales de Altura desprendida y muestran la ciudad histórica de Chavín de Huántar, departamento de Áncash, en el Perú. Fue edificada unos 1,500 antes de Cristo.
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