,

Las varias muertes de Saleh al-Jafarawi

Apuntes sobre un periodista gazatí entre la resistencia.

por Katy Montoya

Apenas se ha empezado a asentar el polvo, luego de lo que algunos denominan un alto al fuego, y resurgen con nueva fuerza los debates sobre una resistencia que ha atravesado más de 730 días frustrando la subyugación israelí de Gaza.

Lo que no conocemos a través de un testigo fiable es más difícil de saber, ¿verdad?

Mi diccionario de árabe dedica cuatro columnas a la raíz verbal sh-h-d. En su forma más simple, significa 1) ser testigo, 2) experimentar personalmente, 3) ver con los propios ojos, 4) estar presente en la aparición pública de algo y 5) sufrir una situación, progresión, una crisis. Se trata de escalas de conocimiento encarnado que transitan de los ojos al cuerpo, al estado holístico de una misma.

Saleh al-Jafarawi es el último de los 271 periodistas martirizados en Gaza y, a su vez, fue uno de los primeros en expresar abiertamente su apoyo a la resistencia: Saraya Al Quds, Qassam y las Brigadas Abu Ali Mustafa. Pocos periodistas se han atrevido a declarar tal apoyo, conscientes de que los discursos mediáticos que moldean las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) difunden una distorsión sorprendentemente exitosa: según ellos, así como no hay civiles en Gaza, tampoco hay periodistas.

Cuando las fuerzas israelíes asesinaron al corresponsal de Al Jazeera Anas Al-Sharif, los canales de noticias de todo el ente sionista dedicaron el espectro horario de máxima audiencia a emitir una imagen del periodista abrazando a Yahya Sinwar —jefe militar de Hamás que Israel mató tras una intensa batalla en octubre de 2024. Invitado a hablar en el canal Kan News, el investigador Harel Chovel, de la Universidad de Tel Aviv, dijo: «Al Jazeera tiene un programa llamado «Embajadores de Al Jazeera«, diseñado para formar activistas mediáticos de este tipo; es parte de una batalla global contra Israel». El titular de Kan News agregaba: «Hemos eliminado a un terrorista de Hamás que trabajaba como reportero para Al Jazeera».

Fuera de Israel, demasiados medios de comunicación han degradado a sus corresponsales de larga trayectoria a meros freelancers cuando ha llegado el momento en que Tel Aviv los convierte en blanco de sus ataques, tal como hizo AP con Mariam Abu Daqqa. ¿Cuántos presentadores de noticias han interiorizado su propia versión de estas mentiras?

No tenemos ojos objetivos sobre el terreno gazatí para confirmar lo que todos estamos viendo, repitió una y otra vez el presentador de CNN Piers Morgan. El apoyo a la resistencia y la objetividad son incompatibles, una combinación imposible, una propuesta peligrosa.

8 de mayo de 2024

Cuando se combina con una preposición, sh-h-d significa en su primera forma verbal dar prueba o testimonio de algo. Se establece un paralelismo con su definición posterior: jurar por dios. En su cuarta forma verbal, i-sh-h-aa-d adquiere el significado de llamar a alguien como testigo.

«¿Cuál será tu testamento?», le pregunta su amigo a Saleh a bordo de un coche, poco antes de que lo asesinaran. Él toma un momento y luego responde con rotundidad: «Apoyen a la resistencia, no abandonen la resistencia, porque nuestra gloria, dignidad y libertad residen en la resistencia. Y si los abandonamos, nadie más los apoyará». Y agregó: «Hagan buenas obras en mi nombre».

A sus videos los guiaba el deber de ‘amal al-khayr, el mismo que confió a las generaciones venideras. En ellos, Saleh ayuda a personas mayores y animales rescatados, colabora en centros de distribución y canta himnos de resistencia —«Gaza, levántate de las profundidades de tus heridas hacia la victoria»—. También asoma llegando a lugares en que se han perpetrado decenas de masacres y ataques aéreos, documentándolos, testimoniándolos. Cuando llegó la noticia del alto al fuego, alrededor de la medianoche del 10 de octubre Saleh salió a gritar a las calles para despertar a las personas con la noticia, una suerte de tamborero del Ramadán.

Ningún medio de comunicación grande lo contrató para convertirlo en los ojos que confirmaran lo que ya estábamos viendo. Para ellos, la documentación de esos hechos y presenciar esas escenas no tienen el peso de un testimonio. Esta distinción ontológica de lo que es o no periodismo facilitó a Meta justificar el borrado de todas sus cuentas y a Wayback Machine desactivar los archivos de su memoria. Pero sus videos siguen circulando en línea gracias a los esfuerzos colectivos de preservación y testimonio que tales empresas tecnológicas no pueden detener.

8 de mayo de 2024

Moataz Azaiza es un fotoperiodista cuya cuenta no ha sido eliminada y su fotografía vistió la portada del New York Crimes; corría hacia los lugares de los ataques aéreos, hacia las masacres y narraba los hechos en inglés en sus videos. Abandonó Gaza en febrero de 2024, tras recibir amenazas de muerte, con una parada en Cisjordania para hacerse una foto con el presidente colaboracionista de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás.

El comunicador sido criticado por quienes se preguntan a quién dirigía sus mensajes si no los enuncia en la lengua de su pueblo, enfrentado a un genocidio. Hoy esas críticas se han intensificado debido a la doble moral de su contenido en árabe, que avergüenza condescendientemente a los habitantes de Gaza por su lealtad a la resistencia y a los preceptos de fe en los que se basa su cultura de resistencia.

Moataz ha tuiteado una serie de mensajes en los que culpa de la sangre derramada y el sufrimiento gazatí a la resistencia, en vez de Israel. Sólo un mes después de abandonar la Franja de Gaza, escribió en esa red social: «Quien no se preocupe por la muerte y el hambre de su pueblo no debería tener nada que ver con nosotros; malditos sean aquellos que vendieron nuestra sangre, quemaron nuestros corazones y hogares, y arruinaron nuestras vidas».

11 de agosto de 2024

La forma sh-a-h-aa-d-a constituye un título de educación superior y también un certificado o testimonio. Saleh obtuvo su título en medios de comunicación y periodismo en la Universidad Islámica de Gaza, una shahaada en shahaada.

Aunque quizás lo más importante para Saleh es que la shahaada es la profesión de fe islámica en que se declara la unicidad de dios: la ilaha ila Allah.

Semanas antes de su muerte, concedió una entrevista debido a las amenazas del portavoz del ejército israelí Avichay Adraee y de la capitana Ella Waweya: «Al final, sabemos que dios es uno, sólo se vive una vez, vives como quieres o como ellos quieren (…), con la cabeza alta, transmitiendo estas imágenes, transmitiendo estas voces (hasta que) dios decrete tu último día».

El periodismo occidental no reserva lugar al deber divino; más bien, mediante sus mecanismos institucionales, se activan alarmas ideológicas ante las profesiones de fe, luego del episodio en Manhattan del 11 de septiembre de 2001, acompañadas de las sucesivas acusaciones inversas de terrorismo.

El que me parece el tuit más controversial de Moataz dice: «Hermano mío, si alguien te graba después de que tu hijo, tu hija, tu madre, tu hermano hayan sido martirizados, por favor, no digas que murieron como sacrificio de nadie. Aunque tú quieras menospreciar las vidas de tus seres queridos, los demás no quieren hacerlo…». Al distanciarse del espíritu del martirio, arraigado no sólo en las tradiciones islámicas, sino también en décadas de cultura de la resistencia, el periodista se desvincula drásticamente de la Gaza a la que se dirige; insulta a quienes decidieron quedarse a pesar de las amenazas de muerte que enfrentaron y, al renegar de la gloria que infunden los mártires en los que siguen vivos y mantienen la lucha, intenta romper la continuidad que permite la trascendencia. Para el fotoperiodista, la resistencia en Gaza se reduce a los habitantes que pelean por su supervivencia. No ve lo que realmente se articula: un proyecto político sostenido por una vasta creencia divina en el derecho a permanecer y resistir no sólo por lo que hay ahora, lo que podemos ver con nuestros propios ojos, sino por lo que aún no sabemos que vendrá.

30 de mayo de 2024

En su forma fina y compleja, isti-sh-h-a-d significa «martirio». Del mismo modo que una da testimonio a dios, él, a través del martirio, nos devuelve ese testimonio. En árabe, la frase expresa literalmente que dios escribirá para nosotros nuestro martirio —si se nos concede. Él es testigo de nuestro testimonio.

«No te lo voy a ocultar. Saleh podría ser el próximo mártir y correr la misma suerte que Anas y nuestros otros compañeros», declaró él en una entrevista semanas antes de su asesinato. Si dios quiere, nos concederá el martirio (انشالله يا رب يكتبلنا الشهادة).

El 12 de octubre, dos días después de que él informara alegremente a los habitantes de Gaza del alto al fuego, el clan Doghmush1 de la ciudad de Sabra secuestró y ejecutó a Saleh, junto con el hijo de un alto cargo de Hamás, durante un enfrentamiento con la Unidad Flecha. En el hospital árabe Al-Ahli fue encontrado con siete heridas de bala, signos de tortura y de haber sido atado por las muñecas. Me recordó otro momento en el canal israelí Kan News, cuando el presentador de noticias Elior Levy preguntó sobre el asesinato de Anas Al-Sharif: «¿No podrían haber esperado hasta el último día de la guerra?».

Cuanto más noble el espíritu, más cruel el destino. No olvidemos este axioma que Israel ha convertido en realidad para los pocos héroes que nos ha otorgado este momento.

En las negociaciones recientes, Hamás trabajó junto con el Frente Popular para la Liberación de Palestina y la Yihad Islámica, grupos que representan a una amplia franja de la sociedad palestina en Jerusalén y Cisjordania, para firmar un alto al fuego en que los grupos en resistencia no estuvieran obligados a desmilitarizarse o desarmarse. Tras lanzar el equivalente a múltiples bombas nucleares sobre la población civil de Gaza, Israel esperaba vencer a la resistencia tras 733 días de genocidio, pero en cambio ha tenido que negociar con ellos y ceder, lo que sin duda representa una derrota a sus objetivos militares. Hoy, Gaza no ha sido vaciada de su población gracias a que su resistencia sigue armada. Y, aunque muchos le hayan escatimado a Saleh la designación de periodista, él murió sabiendo esto y vestido con su chaleco de prensa.

4 de agosto de 2024

Nota

1. En 2023, Israel atacó a este clan con una serie de bombardeos intensivos, asesinando a 44 de sus miembros y luego a 109. No obstante, siguen recibiendo fondos de Israel, que utilizan para desafiar el poder de Hamás.

***
Katy Montoya
explora el ensayo en el cine y la escritura. Sus escritos se centran en películas comprometidas políticamente y obras experimentales. Es historiadora del mundo árabe moderno, especializada en Siria y Palestina, y posee un certificado superior en lengua árabe. Su plataforma Cine Bandung aúna cine subtitulado, literatura y política árabes y latinoamericanos a través de la piratería ética.
Instagram: @yung_absencepresence

Todas las imágenes que acompañan esta entrada son voz de la artista palestina Amal Al Nakhala y fueron tomadas de su instagram. La que funciona como portada lleva una nota: «No es un pájaro».

Tags:

Respuesta a «Las varias muertes de Saleh al-Jafarawi»

  1. La verdadera historia de la muerte de Francisco Franco – Altura desprendida

    […] evento fundacional de la identidad moderna española: expulsión del otro, árabes y […]

    Me gusta

Deja un comentario